
Tres personas resultaron ayer heridas graves como consecuencia del atropello de una furgoneta a un matrimonio que comenzaba a cruzar por un paso de cebra de la calle Reyes Católicos. El suceso ocurrió a las ocho menos cuarto de la tarde. Al volante iba un varón de unos 30 años, que sufrió traumatismo facial, y una pareja, ambos de 60 años. El peor pronóstico lo presentaba el hombre atropellado en el paso de cebra situado junto al bar restaurante El Cairo, con traumatismo craneoencefálico severo. Al cierre de esta edición, esta persona se encontraba en la UCI del Hospital Virgen del Rocío, adonde fue enviado el matrimonio. La mujer sufre varias fracturas en las piernas.
Según relataron testigos presenciales, el hombre de 60 años fue volteado por el impacto y saltó por los aires. "Si el hombre sobrevive será un milagro. Salió volando a dos metros de altura y quedó colgado en el toldo del cajero. Cayó y empezó a expulsar sangre por la boca", relataba Raquel Gómez, empleada de El Cairo. "La furgoneta iba muy deprisa. Intentó incorporarse al carril derecho pero ya se había metido en el izquierdo. Pegó un volantazo y se empotró con un árbol", explicó otra empleada del mismo bar.
La Policía Local confirmó que el conductor no es el dueño de la furgoneta, sino otra persona que vive en la localidad onubense de Zufre, quien, una vez localizada, afirmó que le habían robado el vehículo. Al filo de la medianoche el conductor estaba siendo interrogado, aunque cayó en varias contradicciones. En cualquier caso, la Policía ya ha constatado que, si es quien dijo ser durante el interrogatorio, no tiene carné de conducir, documento que, de todos modos, no portaba en el momento del accidente.